Redondeando, el 95% de los votos se decantaron a favor del independentismo de Catalunya. La participación fue del 30%.
Lo primero que quiero decir es que es muy importante alabar el trabajo de la coordinadora que ha llevado a cabo esta consulta popular, ya que han ejercido una consulta dentro de un ejercicio del derecho a autodeterminación de los pueblos. Las gentes de cualquier rincón de España (y de Catalunya) están hoy más que nunca de acuerdo en que el apoyo a la clase política va a quedar muy en entredicho: si no es por su nula capacidad de gestión ante los problemas cotidianos será por su excelentísima capacidad para ejercer la corrupción en sus diferentes
modus operandi. Y ello, por fin, da lugar a que sea la ciudadanía quien empiece a gobernar, a tomar decisiones, a alzar la voz para manifestar sus ideales.
En segundo lugar deberíamos remarcar el caracter catalanista de este ejercicio de consulta popular (no me atrevo a llamarlo referéndum) y no antiespañolista, como algunas (personas) quieren hacer ver. A un español de Extremadura (con quien, por algún motivo que no comprendo o desconozco, es una comunidad que tiene trifulca con Catalunya) no le debería importar lo que allí pasa. Otra cosa es que le preocupe que, al ser Catalunya una comunidad que aporta más recursos de los que consume de las arcas del Estado, vea peligrar el pan. Eso se llama egoísmo y no debe tener cabida en el análisis. Ahora, si las intenciones independentistas catalanistas (o pancatalanistas) se fundamentan únicamente en el argumento de "Madrid nos roba", demuestran una falta de perspectiva alarmante o un exceso de perspectiva local. No sé cuál de las dos opciones es peor.
En tercer lugar, remitiéndome a los datos de esta consulta, me parece muy significativo que sólo dos poblaciones estuviesen entre los 50.000 y los 60.000 habitantes (Vilanova i la Geltrú y Sant Cugat del Vallés) y una entre los 30.000 y 40.000 habitantes (Vilafranca del Penedés). Remarca un claro carácter rural de la consulta. "Otro gallo cantaría" si analizásemos al área metropolitana de Barcelona, donde la población inmigrada del resto de España evidenciaría el importante sesgo por el que estos resultados no se pueden generalizar y deben ser tratados con sumo cuidado.
Por último, ante esta especie de maniqueísmo entre los antagonistas independencia/sumisión, quisiera enunciar la tercer vía, que no es otra que la del federalismo. Y pondré dos ejemplos que demuestran su buen funcionamiento.
- Cultural: Suiza es un estado dividido por diferentes cantones en los en cada cantón se habla una lengua diferente. La ciudadanía de a pie conoce la lengua de su cantón y se podrá dirigir al Estado Suizo en ella, sabiendo que en el mismo idioma recibirá la respuesta. A partir de cierto nivel de funcionariado se obliga al conocimiento de todas las lenguas estatales. Es el ejemplo de los militares suizos, que se ven obligados con naturalidad a aprender italiano, alemán, francés y romanche a partir de cierta graduación.
- Legislativo: en EEUU en 1965 era ilegal el sexo oral y anal en todos los estados menos en Illinois. ¿Por qué? Las cortes de Illinois revocaron en 1962 las leyes de sodomía. Actualmente sólo en el estado de Massachusetts existe el derecho de matrimonio entre personas homosexuales (desde 2004). Y no creo que Massachussets o Illinois sean menos estadounidenses ni hayan intentado romper los EEUU.
¿Por qué en Catalunya no pueden decidir si el Aeroport del Prat tiene vuelos transoceánicos (denegados por Aviación Civil) o si sólo tiene internacionales por Europa y algunos alrededores? ¿Por qué en Valencia no pueden decidir sobre los horarios de los Cercanías? Al final, la gestión de las administraciones locales es la que se percibe como más cercana por la ciudadanía (la que más siguen) por lo que no entiendo por qué no se tiende a dotar de competencias y presupuesto a los gobiernos autonómicos provinciales y locales. ¿Conocen mejor mi realidad y mis construmbres quienes viven en Mallorca conmigo o un grupo de personas de toda España, donde mis representantes carecen de influencia real? Ustedes no han visto como está por aquí el transporte público. Y tampoco han visto como estaba hasta hace pocos años.
El 70% de las transferencias ya pertenecen a las CCAA. El objetivo es sencillo: que el Estado tenga las competencias contadas, como por ejemplo política internacional, defensa, y que se compartan algunas estratégicas como transportes y energía. Y que existan unos fondos de cohesión, financiados por lo que ahora llamamos CCAA (y que serían Estados) para promover el desarrollo científico, industrial y social de los Estados peor avenidos.
Pertenecer a España no me supone un problema, siempre que España me quiera como soy y no por lo que tengo (
ver balanzas fiscales). En este sentido, Iñaki Anasagasti hacía un paralelismo muy acertado sobre su idea de España y que vino a decir algo así:
España debería ser una vecindad en la que existieran unos gastos y unas normas comunes de convivencia (ruidos, limpieza de la escalera, obras a acometer...) y en la que en cada hogar, cada cual pusiera sus normas.
¿Verdad que no le digo yo al vecino que por qué sus hijos no se van a dormir a las 21h en lugar de a las 23h? ¿Verdad que no increpo a mi vecina del quinto porque su dieta es demasiado rica en colesterol y ácidos grasos saturados? ¿Verdad que no visito piso por piso obligando a cambiar las baldosas del suelo? Pues que tampoco me dicten cómo debo vivir.